miércoles, 18 de agosto de 2010

Analisis de "Warma Kuyay" de José María arguedas

l cuento "Warma kuyay (Amor de niño)" se publica en 1935, en Agua (1). Han transcurrido 70 años desde su aparición. Esta breve pieza narrativa de José María Arguedas fue conocída en Chile a partir de la Antología del cuento hispanoamericano de Ricardo Latcham (2) y figura también en la recopilación de todos los cuentos de Arguedas en Amormundo (3).

El relato asume una importancia fundamental en la escritura de José María Arguedas, la cual ha sido estudiada por Angel Rama, en especial relación con la novela Los ríos profundos. Este estudio avanza en una dirección complementaria a la de Rama (4), al realizar un análisis discursivo que incluye, más allá de lo textual, también lo simbólico y lo ideológico. Al igual que Rama, interesa aquí la "respuesta al conflicto vanguardismo-regionalismo", en un sentido literario.
El relato "Warma kuyay", al seleccionar una anécdota tal vez mínima, sin embargo llega a plantear disyuntivas fundamentales para la existencia latinoamericana. La proyección última del relato se vincula con las relaciones coloniales aún existentes en la modernidad, con los procesos de aculturación, y con la propia situación de un escritor neorrealista y neoindigenista, que se inscribe en el relato. Como literatura dialógica, de bordes étnicos y márgenes culturales, este relato plantea una visión de América Latina y las disyuntivas que aún la acosan.
El terreno frontal del relato es la hibridez descrita en diferentes niveles, la consideración de la respuesta cultural en su connotación política, la denuncia de una situación económica (las relaciones de producción en la hacienda) y también una situación de género (el abuso de Justina). La experiencia de permanecer "fuera del círculo" del niño Ernesto será primeramente interpretada como dato psicológico, como experiencia existencial, y solo posteriormente se apreciará la condición sociológica, la proyección macrocultural, que avanzará a una problemática identitaria global.
La crítica a la formación social andina, denominada usualmente por Rama como área cultural andina, emergerá al describir el marco socioeconómico de la historia narrada (acerca de las relaciones entre el Kutu, Justina y Ernesto). Ese espacio primigenio será la quebrada, y su precaria estabilidad será rota por el actante disruptor, el antagonista de todos, don Froylán, el terrateniente o hacendado. A diferencia del indigenismo tradicional americanista, el acto de injusticia humano y genérico acontecido no se centra en la ejecución del acto de violación, sino en las respuestas o reacciones de los personajes principales frente a la ofensa o contradicción.
Un análisis que parta de lo textual, enriquecido por un marco semiótico-culturalista, podrá dar debida cuenta de que el relato en cuestión no es un mero síntoma de un disyuntiva mayor sino una propuesta de resolución política e integral, siempre y cuando un análisis pragmático primero y uno existencial después den cuenta del sentido final de la rica anécdota que constituye el núcleo del cuento.
La muerte de Arguedas, esto es, su suicidio, en 1969, cerró violentamente su obra y originó una serie de estudios importantes de su obra. El mismo año 1969, William Rowe concluye su "Contribución a una bibliografía de José María Arguedas" (5), que incluye toda su obra en los géneros de novela, cuento, poesía, ensayo y traducciones del quechua al español.

Gladis C. Marín, en su obra La experiencia americana de José María Arguedas, estudia "Warma kuyay", exponiendo bien la oposición entre vida y muerte en el relato (6). Lo materno, lo femenino, lo natural, lo musical son estudiados como componentes esenciales de la quebrada (7). También aportó Antonio Urrello con su libro José María Arguedas: El nuevo rostro del indio, una estructura mítico-poética (8). Finalmente, la publicación del volumen José María Arguedas, en la serie 'Valoración múltiple', en Cuba, difunde por Latinoamérica una recolección de más de cincuenta estudios y testimonios sobre su obra y su vida (9).

En el presente trabajo de investigación, se utilizará primero una técnica de análisis textual que se centrará en el análisis de motivos, entendidos como una situación básica en la vida humana. El triángulo amoroso y la ruptura provocada por el cuarto elemento son cuidadosamente estudiados, en la perspectiva de definir al cuento tanto como una narración de un solo episodio o como una narración de un solo motivo.

Esta definición orgánica es esencial para el discurso narrativo bajo análisis, en la cual se percibirán oposiciones estructurales entre luminosidad-oscuridad, armonía e inarmonía, naturaleza y marginalidad, interior y exterior. Finalmente, se intenta una clasificación, desde el punto de vista de su organización interna mediante una tipología, todo lo cual lleva la exégesis a una propuesta histórica y diacrónica, abordando así las nociones de generación, promoción, tendencia y corriente, características de la construcción de la historia literaria (10).

LA FÁBULA DE "WARMA KUYAY"

Apropiarse de la fábula de un cuento es triplemente provechoso. Si se comprende como el esquema puro de la acción, según Wolfang Kayser, lo que se obtiene realmente es el orden temporal de los motivos (11). Y como en el cuento se plantea una estricta y rigurosa unidad estructural de los acontecimientos, en virtud de la economía expresiva, la fábula capturará esta coherencia con precisión. La acción, es decir, la variación de situaciones, es sumamente importante para el género cuento, como en todos los géneros pragmáticos (organizados por la acción), e igualmente será captada por la fábula. En tercer término, perfectamente se podría definir la estructura narrativa denominada cuento como constituida por un solo motivo --en virtud del único suceso que entrega (12).

La fábula de "Warma kuyay" (amor de niño) es la siguiente: un muchacho blanco recuerda cuando él y un joven indio aspiraban a una muchacha india la cual es abusada sexualmente por el patrón de la hacienda. Después de una conversación nocturna, el joven indio ejercita su venganza sobre los animales de la hacienda, en presencia del niño, basta que éste se arrepiente de sus acciones y obtiene que el indio se aleje de la comunidad. Finalmente, el muchacho blanco es llevado a la costa, donde se siente externo, recordando todo lo anterior.

EL MOTIVO DEL TRIÁNGULO AMOROSO

El motivo principal de "Warma kuyay" es el triángulo amoroso (13). Los personajes y los acontecimientos así lo atestiguan. Ernesto y Kutu aspiraban a Justina y se insinúa que el Kutu es amante de ella: he ahí el triángulo. Pero su sincera aspiración amorosa es roturada por Froylán, quien desbarata el triángulo. Los restantes indios son el círculo que circunscribe a Justina en los primeros momentos del relato, y a los tres integrantes del triángulo, después.

Los acontecimientos están en estricta relación con este motivo, en su sucesión temporal: separación de Ernesto del mundo indígena, conversación y discusión con su oponente sobre el tercer término del triángulo, venganza del Kutu sobre el roturador del triángulo, arrepentimiento y nuevo comportamiento de Ernesto, destrucción del triángulo, separación de los dos aspirantes al amor de Justina, condición final de ellos.

El estudio de la presentación y desarrollo de este motivo, y de su finalización será gran parte del presente trabajo, que concluirá con una aproximación histórica y ubicación diacrónica del período y de la generación de Arguedas.

DOS VÉRTICES DEL TRIÁNGULO: LO INDIO Y LO BLANCO

Kutu y el niño Ernesto se presentan como los dos extremos que aspiran a Justina. Ella es el centro de sus miradas, intenciones y acciones. Han puesto sus esperanzas y realidades en su figura. Es la más cara y única aspiración de ambos, pese a la nota específica que posee el amor de Kutu. Pero hay un primer aspecto que ya resalta: un indio, Kutu, y un blanco, Ernesto, tienen un mismo objetivo, un mismo centro de atención. En Justina pues, se han yuxtapuesto los ideales de dos culturas, representadas por los dos pretendientes.

La ligazón entre Kutu y Justina, el nexo existente entre ellos se prueba en varios momentos del relato: el indio está deseando profundamente a Justina, al mostrarse triste y molesto por la deshonesta acción de Froylán. Así, la venganza por medio del castigo a los becerros es la objetivación máxima del rompimiento entre ellos y, a la vez. la agudización permanente del conflicto con el patrón que ha violado a la amada. En las primeras líneas del cuento, el niño Ernesto mismo muestra conocer la relación que une a Justina con el Kutu: "al Kutu le quieres ...", dice (14).

Con respecto al carácter de niño blanco de Ernesto, en el relato no aparece expreso. Solo se dice que es sobrino del otro dueño de la hacienda y, por tanto, conviene fundamentar aquí su condición. Se observa, por ejemplo, en el tratamiento que las indias tienen para con él al decirle "déjame niño Ernesto ...", donde un especial tratamiento delata su diferencia; en la actitud misma del Kutu en el momento en que confía en que el niño podrá solucionar la situación al alcanzar mayoría de edad y las leyes: "yo, pues soy "endio" no puedo contra el patrón. Otra vez, cuando seas "abugau", vas á fregar a don Froylán". Aquí, la oposición entre las posibilidades de ambos es evidente, mostrando esta idea, en definitiva: "yo no puedo pues soy indio, tu puedes pues eres blanco". Como última prueba de la naturaleza blanca de Ernesto se puede recordar esa mirada nocturna con mucho de la irrespetuosidad blanca, ya que "los indios nunca lo miraban a esa hora", como él mismo lo ha dicho anteriormente. Este gesto lo aleja aún más de la cultura indígena.

También es manifiesto el tipo de nexo que intenta mantener el niño Ernesto con Justina, el muchacho blanco expresa que "a los catorce años yo la queria", que sus encantos lo desesperan: "su boca llamaba al amor", y su ligazón es tanta --en sus aspiraciones al menos-- que en un vuelco del amor a la perversidad juvenil, prefiere matarla antes que otro se quede con ella, desconfiando al mismo tiempo de las cualidades morales de la amada: "ella misma, seguro, ella misma (...) Mejor la mataremos los dos a ella. ¿Quieres?"

El protagonista de la cultura indígena quechua, ama lo mismo que el niño blanco. Han enfocado el mismo ser. Han estructurado sus vidas en torno a la misma realidad. Y con respecto a ese centro, ambos se unirán o separarán en diversos momentos del relato. La oposición entre ambos se manifiesta en la primera escena de burlas y separación para con el muchacho: "Celedonia, Pedrucha, Manuela, Natacha soltaron la risa (...) Yo me quede afuera del círculo" ... "su cara de sapo te gusta". Es la manifestación de esta fuerte aversión que el niño tiene en su lenguaje mismo, y la separación del muchacho blanco del grupo indigena es el acontecimiento concreto que prueba esa rivalidad, afianzada por el contexto social de los restantes indios (15).
En Justina se ha realizado así la superposición de ideales de dos individuos, se ha transformado en el centro de atención del indio y del blanco, de dos sectores geoculturales. Ambos tienen distintas reacciones frente a Justina y ambos terminan finalmente separados de ella en actitudes opuestas. Pese a todo, ella ha conciliado en sí ambas vertientes, en ella los …






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